Ingresar o Registrarse
Servicios y Soluciones en Trazabilidad

Editorial Dr. Hugo Estavillo

URUGUAY QUEDÓ HABILITADO PARA EXPORTAR CARNE OVINA CON HUESO A ESTADOS UNIDOS DE NORTEAMÉRICA

El 12 de setiembre se comunicó en rueda de prensa, en la Sala de Conferencias de la Asociación Rural en la Expo Prado, que Uruguay quedó habilitado para exportar carne ovina con hueso al mercado de Estados Unidos de Norteamérica.

Esta carne debe ser un producto de compartimentos ovinos de alta bioseguridad. Uruguay dispone en la actualidad de uno, ubicado en Cerro Colorado, perteneciente al Secretariado Uruguayo de la Lana y ya está en vía de ejecución otro, a cargo del Instituto Nacional de Colonización, en tierras de San Gabriel.

El Instituto Nacional de Colonización (INC) otorgó 512 hectáreas en San Gabriel, departamento de Florida, a la Asociación Rural de Reboledo que, en acuerdo con el Movimiento de Juventud Agraria, implementará un sistema de producción ovina en compartimento de bioseguridad que beneficiará a 50 familias del territorio.

Este sistema de producción ovina mediante compartimento será el primero de gestión colectiva. Si bien el proyecto de compartimento de bioseguridad abarcará cerca de un 50% de la superficie del inmueble adjudicado, todo el predio está destinado a la producción ovina.

Uruguay ha tenido a la producción ovina como gran protagonista en la historia del desarrollo económico y social del Uruguay.

Durante mucho tiempo fue el principal rubro proveedor de divisas del país y jugó un papel fundamental en el aprovisionamiento de materia prima, permitiendo el desarrollo de la industria textil nacional, así como obtener una de las principales fuentes alimenticias en el desarrollo rural de nuestro país y lo sigue siendo en el presente.

Según Mena Segarra las primeras introducciones de cabezas ovinas en Uruguay se remontan a 1608 cuando los portugueses construyeron la “Nova Colonia do Sacramento”; fueron ovejas de las llamadas “churras” de poca lana, sin rizo y de muy baja calidad y que darían origen luego a la oveja criolla.

Durante décadas, la lana fue el principal producto de origen ovino, pero diversas causas hicieron que el stock ovino del Uruguay descendiera sustancialmente (67% entre 1990 y 2013). Una disminución dramática de la rentabilidad de la producción ovina, provocada por el descenso internacional del precio de la lana, acompañado por el aumento de los costos de producción, fue la principal causa del descenso de la población ovina, pero otros hechos relevantes han venido desestimulando a los productores, como lo son el abigeato y las matanzas de animales por jaurías de perros.

Entonces en 1996 surgió una prueba piloto, con el concepto de producir, fundamentalmente para la exportación, carne de cordero con un peso mayor al tradicional e incrementar la cantidad de carne producida por los establecimientos. Se logró la categoría de “cordero pesado” que hoy es el producto de exportación de los compartimentos ovinos. 

La condición de máxima bioseguridad sanitaria está basada en el manejo e identificación de los riesgos sanitarios con el fin de garantizar a través de la compartimentación, que esa población animal está en la categoría de libre de fiebre aftosa sin vacunación. Las directrices del concepto de compartimentación seguidas en el sistema provienen del Código Sanitario para los Animales Terrestres de la OIE.

Uruguay logra la apertura de este mercado gracias a su excelente estatus sanitario de reconocimiento mundial, su integración público – privada, su eficiente sistema de vigilancia epidemiológica, principalmente en fiebre aftosa, el cumplimiento de normas relacionadas con bienestar animal y conservación de los recursos naturales, así como por el uso sistemático de trazabilidad animal, tanto poblacional como individual.

Es evidente que Uruguay mantiene la óptica de seguir siendo un gran productor de alimentos de origen animal, en un mundo con una demanda de proteínas de origen animal en franco ascenso.

Históricamente, la ganadería fue y lo será, la principal fuente de recursos para el País. Técnicamente vamos por un buen camino, pero falta que todos los uruguayos sean conscientes de ello, entonces podremos pensar en un País productivo en serio. Se necesita mejorar las condiciones de trabajo y de vida de los ciudadanos que trabajan en el sector agropecuario, logrando de esta forma que los que ya están no emigren y sean atraídos más ciudadanos a trabajar y vivir en “campaña”.

A quién no sabe a dónde va, ningún viento le conviene. (Marco Aurelio)

Dr. Hugo Estavillo, DMV

TRAZUR

he@trazur.com.uy